
Locas suenan las palabras
a colores desvencijados
en una penumbra sospechosa,
entre lentejuelas, tiembla el oscuro vacío
Los caminos otrora abiertos
se cerraron para encontrarlos a
a la vuelta de un círculo sosegado
lleno de grietas de barro y viento.
Caminos de surcos
de mil pisadas que hacen su abismo.
Necesito un salto.


